A lo mejor no lo sabes, pero escucho esta canción con la misma frecuencia que tú:
“Hi, Sweetie”, sí, te puse una cita aquí, mis ganas eran las de ponerte esta canción:
Pero es definitivo que no sigo a la religión ni a los moralismos, sigo a mi impulso, y no debo (como hace un rato en mi llamada) quedarme corta en palabras, es más, no PUEDO hacer eso contigo, algo adentro me lo impide; te cité aquí para contarte algo, algo más bien corto, algo que a lo mejor sospechas o ya sabías.
Durante algún tiempo pensé, que mi piel y mis pensamientos estaban añejos, tal vez ésto fue cierto, no lo sé, lo que tengo claro es que nunca se me pasó por la cabeza el querer o ser carente de sentimientos y de amor.
Antes también, tuve miedo de decir “te amo”, se me hacía tan complicado! no solo es el miedo de decirlo, es el miedo a que no te contesten igual… hoy aprendí, que muchas acciones e intenciones pueden decirte más que ese par de palabras (aunque ese par de palabras, cuando las lees o las escuchas, las sientes propias y te vibran tanto tanto)
Amo a alguien, no me dá pena ni dolor decirlo, porque es mi profunda realidad, lo siento y lo vivo todos los días. A veces quisiera llenarme de cosas materiales y no materiales para brindarle todo lo que quisiera, pero no puedo hacerlo, porque no es mi naturaleza, y porque sé que nos llena más dos horas de música que *50 mil* millones de pesos gastados en un día, entonces cuando ésta idea se diluye en mi pensamiento lo único que hago es buscarlo y decirle que me gustaría que estuviera de tres formas (aquí, ahora, conmigo), sé que aunque trate de ocultarlo, siempre pone atención a mis palabras y acciones…
Un amor que puedo considerar dulce, fuerte, natural y exquisito, es lo que él me genera, ha hecho que salga de mí mi parte musical, mi parte rica, mi parte sexual, mi parte “con garras”, mi parte noble, mi parte bonita, mi parte que considera el amor verdadero, el perdón y la berraquera.
Te puse una cita pública, para darte las gracias por acompañarme en todos los pasos desde hace tanto tiempo, por permitirme subir a tus pies, al no tener no un territorio que pudiera considerar propio, me gusta vivir en el cielo, no acá y lo sabes. Darte las graciaspor la buena energía y tus cuidados de todos los días. Darte las gracias por tantas acciones y amor.
La luna de hace dos días era la luna más grande en muchos años, te la dediqué toda la noche, así como te dediqué días, colores, y me inventé fechas “importantes” para hacer celebraciones que no existían. Así como hago conciertos desnudos de canciones que no me sé. Así como todo lo que te dedico: mi vida.
Te amo mucho, mucho mucho de todos los muchos.
Y un regalo, para que no olvides, la canción de los Gattunos: