Cincuenta y seis. [No se me acaba el argumento.]

Aunque un solo día de esta semana me dejaste a la dejadéz, he de decirte que hoy me haces más falta que cuando no te había conocido aun.

Hoy te extraño como cuando me corto con algo y tú cortas ese algo para que no me corte de nuevo… te extraño para que nos protejamos.

Hoy te extraño para que me digas con tus ojos buenos días sin palabras y que yo entienda tu Wei-wu-wei y te conteste buenos días mi vido hermoso… te extraño para tener a quién saludar en la mañana antes de poner un pie en el suelo (presencialmente, porque hoy lo hice, pero por teléfono, aunque igual feliz).

Hoy te extraño para que como siempre intentes peinarme, digo intentes, porque te gusta más a tí que a mi el hecho de tener aspecto de despeinada… te extraño para que nos cuidemos.

Hoy te extraño para hacer que te devuelvas a darme un beso justo antes de irte a la ducha, siempre espero en tu cama, pero disfruto mucho cuando te vas a ir y sabes que has de devolverte a darme un beso antes de irte, ese beso siempre tiendo a esperarlo en el borde inferior de la cama, cuando tengo pereza solo me siento y sé que te devuelves a dármelo, cuando sales de la ducha, sabes que te espero con los brazos extendidos saltando en la cama y que no me importa si no estás seco, me tienes que alzar aunque sea 5 segundos y luego caigo tendida en la cama de nuevo… te extraño para que nos amemos.

Hoy te extraño porque Bogotá amanece muy fría, sabes y sé que este frío me gusta solo de una manera: contigo… te extraño para que nos abracemos hasta el infinito, es siempre un placer darte y recibirte un abrazo largo y continuo, como también caminar por la calle y darte y recibirte muchos abrazos más cortos pero cada tres metros.

Hoy te extraño porque llevo ya dos días teniendo un aspecto de Blancanieves, yo muy blanca y con la boca muy roja y eso me encanta y amo que me veas así… te extraño para que nos ad-miremos.

Hoy te extraño porque ayer te ví y tienes el pelo para lo que según tú, está muy largo, y sabes que disfruto despeinarte una y cincuenta mil veces en la calle y que me excita tu cara de rabia y tu grito de mimado “no me despeines Gattunaaaa”, palabras a las que espero no tener que hacer caso jamás… te extraño para que nos saquemos la rabia para abrazarnos luego otra vez.

50.004 abrazos en deuda al día de hoy.
446 días,
o también:
1 año, 2 meses y 22 días
sin dejar de tenerte fuera de mi cabeza.
O también 365 días de nuestra primera noche sin afanes,
primera noche del primer paseo,
primera noche de make love total
en algún pueblo del Cesar.
Te amo mucho, Gttunino.
Advertisement

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

Una Respuesta a Cincuenta y seis. [No se me acaba el argumento.]

  1. MAR

    HOLA JULI YO VIVO UNA SITUACION MUY SIMILAR MI PAREJA ESTA LEJOS PERO ANIMO …. EL AMOR LO PUEDE TODO

Deja un comentario

Fill in your details below or click an icon to log in:

Logo de WordPress.com

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Cambiar )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Cambiar )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Cambiar )

Connecting to %s